El sabor de la memoria,
a fuego lento.
Tres generaciones cuidando el fogón tradicional, el mítico arroz en su olla y el cobijo de los viajeros en la histórica carretera de Casabermeja.
«No podemos transmitir en una pantalla el aroma de la leña al despertar, el borboteo de la olla ni el calor del fogón que lleva encendido tres generaciones. Cuando quieras sentir la cocina de verdad, aquí estamos.»
Tres generaciones entre las 365 curvas
Pocas personas habrá en Málaga que no hayan oído hablar de la Venta El Túnel, de su mítica olla de arroz y del cobijo a los caminantes de la vieja carretera a Casabermeja.
La historia comenzó hace más de 70 años, cuando José Tovar propuso a sus hijos —Francisco, Dolores y Ana Tovar Gutiérrez— levantar una modesta ventilla al borde de la carretera de las 365 curvas. Compaginando el rigor del campo con el cemento y la pala, aquel refugio comenzó alimentando a transportistas, arrieros y familias malagueñas.
Su singular nombre procede precisamente del histórico túnel de piedra de la carretera MA-3101: tras cruzar su emblemático arco de sillería se descubre la fachada blanca de la venta, meta y parada obligada de varias generaciones de malagueños.
Hoy, José Manuel Jiménez Tovar y Francisco Torres Tovar continúan al frente de la tercera generación familiar, manteniendo intacto el sabor de antaño y el mismo cariño en cada plato.
El arroz que detiene el tiempo
La cocina de lumbre, la mítica olla y los caldos que no entienden de prisas.
El corazón de Venta El Túnel palpita en sus ollas de toda la vida. Nuestro Arroz Caldoso con Pollo se gesta a fuego sosegado con caldos concentrados de ave, azafrán genuino y sofritos tradicionales que despiertan el recuerdo de las cocinas de las abuelas, servido siempre humeante y coronado por sus inconfundibles pimientos asados.
Junto a él, el venerado Plato de los Montes con su lomo en manteca colorá, huevo frito con puntilla, pimientos verdes asados en sartén y patatas a lo pobre; las migas recién volteadas y el vaso de vino del terreno componen un banquete de pura identidad malagueña.
Sede Histórica de la Fiesta Mayor de Verdiales
Durante décadas y hasta el año 1989, cada 28 de diciembre miles de personas acudían a la Venta El Túnel para celebrar el choque de pandas de verdiales al estilo de los Montes. El repique de los platillos, el violín montañés, el laúd y el sombrero de flores convertían nuestra casa en el epicentro del folclore más ancestral del sur de Europa.
Aún hoy, el eco de los verdiales sigue vivo en nuestras paredes, en el brindis con vino del terreno y en el orgullo de haber sido y seguir siendo hogar de la fiesta más pura de Málaga.
«El fandango verdialero sonaba en el patio hasta el amanecer entre copas de vino dulce y ollas humeantes».
Salones tradicionales y grandes celebraciones
Capacidad para 600 comensales con la calidez de la madera noble, la chimenea de leña y la hospitalidad andaluza.
Nuestras instalaciones conservan el encanto auténtico de las grandes ventas históricas de Málaga: techos artesonados con vigas de madera noble, chimenea tradicional de leña, lámparas de forja castellana, zócalo de azulejos y amplias mesas vestidas para celebrar en torno a una buena mesa.
Con capacidad para acoger hasta 600 comensales en salones climatizados, Venta El Túnel es el punto de encuentro por excelencia para bautizos, comuniones, bodas, comidas de empresa y reuniones familiares de fin de semana.